Rss

Logotipo de Fisiomad.Notici@s

martes, 30 de octubre de 2018Notici@s CPFCM nº 192

Accede a nuestra web de formación para fisioterapeutas.

App para iOS y Androiden tu móvil o tablet

PREVENCIÓN Y DIVULGACIÓN

Campaña '12 meses, 12 consejos de salud'

La fisioterapia, el control médico y el ejercicio, claves contra el linfedema después del cáncer de mama

Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, que cada año se conmemora durante el mes de octubre, la Institución colegial ha dedicado su videoconsejo del mes de octubre al tratamiento y la prevención del linfedema.

Imagen del videoconsejo.La atención de un fisioterapeuta especializado, el control médico y un estudiado programa de ejercicio progresivo son claves para reducir los síntomas del linfedema, prevenir su aparición y detectar sus primeras señales.
 
Así lo ha asegurado el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM) en el videoconsejo del mes de octubre de su campaña '12 meses, 12 consejos de salud', una iniciativa a la que se han sumado los colegios profesionales de Cataluña, País Vasco, Navarra, Galicia, Andalucía, Comunidad Valenciana y Cantabria.
 
Consideraciones como el seguimiento y control del médico, el tratamiento precoz de la patología con un fisioterapeuta especializado (con movilizaciones, tratamiento de cicatrices y drenaje linfático manual), y la importancia de que el paciente informe de cualquier tipo de cambio que detecte en su estado físico (hinchazón, volumen, enrojecimiento, calor, entumecimiento u hormigueo) son esenciales para conseguir una buena recuperación después de la intervención quirúrgica o tras las sesiones de radioterapia.
 
Tal y como indican desde la American Cancer Society, una de las instituciones de referencia mencionadas en el videoconsejo, el entrenamiento aeróbico y de fuerza durante al menos 150 minutos de intensidad moderada o 75 de intensidad vigorosa a la semana, así como el uso de pesas para fortalecer y tonificar los miembros superiores, a través de un programa de ejercicio progresivo, no incrementa la gravedad o incidencia del linfedema. Al contrario, disminuye la incidencia de exacerbaciones, reduce los síntomas y mejora la fuerza muscular del paciente.
 
Asimismo, el videoconsejo destaca un estudio de la universidad de Harvard que realizó un seguimiento durante 24 meses a pacientes sometidas a tratamientos con cáncer de mama en riesgo de padecer linfedema. Esta investigación pone de relieve que todo paciente al que le hayan extirpado o radiado ganglios linfáticos tiene riesgo de padecer linfedema, un riesgo que se ve aumentado si la persona padece una infección en el lado operado o si el índice de masa corporal se incrementa. 
 
En este sentido, el Colegio recuerda que el control del peso y de las infecciones es fundamental en este tipo de casos. Tal y como destaca, es recomendable mantener una higiene e hidratación diaria, así como un ejercicio personalizado y seguro, que sea supervisado siempre por un profesional fisioterapeuta especializado.
 

© Copyright Cfisiomad